miércoles, 7 de octubre de 2020

CARACTERÍSTICAS, INSTRUMENTOS Y HERRAMIENTAS DE LA EVALUACIÓN INICIAL.

 



CARACTERÍSTICAS, INSTRUMENTOS Y HERRAMIENTAS DE LA EVALUACIÓN INICIAL.

Características de la evaluación inicial.

La evaluación inicial es una primera evaluación que tiene carácter diagnóstico y se realiza al principio del proceso de enseñanza-aprendizaje, como en el inicio del curso escolar. Es un proceso que permite valorar la actividad educativa y conocer en qué punto de los objetivos previamente establecidos se ha avanzado, retrocedido o estancado, además de sus causas, con el fin de intervenir en su mejora. Esto nos permitirá la identificación de las necesidades educativas del alumnado con el fin de adaptar el nivel de exigencia o adecuar el diseño del plan de enseñanza para una adecuada consecución de las competencias clave y de las específicas de la materia dentro del marco de los criterios de evaluación de la materia, tal y como aparecen fijados en el apartado 7 de esta programación. Como es preceptivo, esta evaluación inicial se hará a comienzos de curso siguiendo las directrices y el calendario fijado por la Jefatura de Estudios del centro.

Instrumentos y herramientas de la evaluación inicial.

Los instrumentos y herramientas de la evaluación inicial son los mismos que el instrumentos y herramientas de la evaluación, recogidos en esta programación. Entre estos destacan:

a) De observación:

- Observación y valoración de las actividades del alumnado en el aula.

- Revisión de ejercicios y actividades.

b) De desempeño:

- Trabajos de investigación guiados.

- Cuadernos de clase.

- Cuestionarios.

- Ejercicios interactivos.

- Murales.

- Documentos audiovisuales.

c) De rendimiento:


- Prueba oral.

- Pruebas escritas. Es aconsejable que en las distintas pruebas escritas a lo largo del curso se evite la memorización de los saberes y se prime la capacidad de relacionar, establecer diferencias y semejanzas entre los distintos saberes, la definición de conceptos básicos, los comentarios de textos y la resolución de dilemas morales.

- Pruebas tipo test con distinto formato.

CRITERIOS, INSTRUMENTOS Y HERRAMIENTAS DE EVALUACIÓN. Criterios de evaluación según las competencias específicas de la materia.

Competencia específica 1.

1.1. Generar un conocimiento riguroso de fuentes y documentos filosóficamente relevantes, aplicando técnicas de búsqueda, organización, análisis, comparación e interpretación de los mismos, y relacionándolos correctamente con contextos históricos, problemas, tesis, autores y autoras, así como con elementos pertenecientes a otros ámbitos culturales.

1.2. Construir juicios propios acerca de problemas histórico-filosóficos, a través de la elaboración y presentación de documentos y trabajos de investigación sobre los mismos con precisión y aplicando los protocolos al uso, tanto de forma individual como grupal y cooperativa.

Competencia específica 2.

2.1. Emplear argumentos de modo riguroso, reconociendo y aplicando normas, técnicas y pautas lógicas, retóricas y argumentativas, y evitando modos dogmáticos, falaces y sesgados de sostener opiniones e hipótesis.

2.2. Sostener el hábito del diálogo argumentativo, empático, abierto y constructivamente comprometido con la búsqueda del conocimiento, a través de la participación activa, respetuosa y colaborativa en cuantas actividades se propongan.

Competencia específica 3.

3.1. Adquirir y expresar un conocimiento significativo de las más importantes propuestas filosóficas que se han sucedido a lo largo de la historia, a través de la indagación sobre ellas y la identificación de las cuestiones a las que responden.


3.2. Identificar, comprender y debatir acerca de los principales problemas, ideas, tesis y controversias filosóficas de la historia del pensamiento, a través del análisis y comentario crítico de textos y documentos filosóficos o relevantes para la filosofía.

Competencia específica 4.

4.1. Generar una concepción plural, dialéctica, abierta y crítica de la historia del pensamiento a través de la comprensión, la realización de síntesis comparativas y la exposición de las relaciones de oposición y complementariedad entre tesis, escuelas, filósofos y filósofas de una misma época o tradición o de distintas épocas y tradiciones.

4.2. Adoptar una actitud tolerante y comprometida con la resolución racional y dialogada de conflictos y desacuerdos a partir de la práctica del pensamiento filosófico y la comprensión de las relaciones de complementariedad, y no solo de oposición, entre perspectivas distintas en torno a problemas actuales y de relevancia filosófica, cultural o social.

Competencia específica 5.

5.1. Afrontar los grandes problemas filosóficos en su doble aspecto histórico y universal a través del análisis y exposición crítica de las condiciones culturales que han permitido en cada caso la aparición y evolución de dichos problemas en distintos momentos de la historia. 5.2. Comprender la dimensión temporal y universal de los problemas filosóficos más importantes, comparando mediante esquemas u otros productos o actividades el tratamiento filosófico que se hace de ellos en distintas épocas, escuelas, tradiciones, autores y autoras.

Competencia específica 6.

6.1. Adquirir una concepción sistémica y relacional de la historia de la cultura occidental y del papel de las ideas filosóficas en ella, mediante el análisis, comentario y comparación de textos o documentos literarios, historiográficos, periodísticos, científicos o religiosos, así como de cualquier otra manifestación cultural, en los que se expresen problemas y concepciones filosóficamente relevantes.

6.2. Analizar y exponer de modo argumentado y crítico la relación entre las aportaciones de diversos saberes, disciplinas y producciones culturales de distintos campos, en torno a una misma temática, idea o cuestión filosófica, mediante la realización de debates y pequeños trabajos de investigación al respecto.


Competencia específica 7.

7.1. Aplicar diversos enfoques y argumentos filosóficos al tratamiento de problemas fundamentales y de actualidad, analizando y contrastando dichos enfoques y argumentos y manejándolos con solvencia en el diálogo con otras personas.

7.2. Desarrollar un juicio crítico, personal y autónomo, e identificar y promover planteamientos, actitudes y acciones ética y cívicamente consecuentes con el propio juicio y la consideración racional de los valores comunes, con respecto a problemas fundamentales de la actualidad, a partir de la comprensión de ideas, teorías y controversias histórico-filosóficas que puedan contribuir a clarificar tales problemas.

Añadiremos que, según el Decreto vigente, el profesorado evaluará tanto los aprendizajes del alumnado como los procesos de enseñanza y su propia práctica docente en relación con el logro de los objetivos educativos y las competencias básicas. Igualmente, evaluará la programación docente y la concreción del currículo que debe figurar en el proyecto educativo, así como el desarrollo real del mismo en relación con su adecuación a las necesidades educativas del centro y a las características específicas del alumnado. En general, la evaluación será continua (a lo largo del curso se evaluará el progreso de cada alumno y alumna, detectando en cada momento las dificultades que encuentra y tomando las oportunas medidas correctoras), formativa y orientadora (tendrá como objeto formar y orientar al alumnado en su proceso de aprendizaje, así como proporcionarles las ayudas necesarias para que puedan superar sus carencias). En este último sentido, el alumnado y sus madres, padres o tutores legales deberán estar informados de cómo se desarrolla su proceso educativo, de sus logros y sus deficiencias.

Instrumentos y herramientas de evaluación.

Dado que los problemas, conceptos y teorías filosóficas tocan directamente conflictos y vivencias del alumnado, estos deben tratarse a partir de esas mismas experiencias y, siempre que sea posible, a partir de las circunstancias, necesidades y características de cada grupo. Por otro lado, dichos problemas y teorías admiten diversos niveles de concreción y expresión, por lo que este se adaptará, antes que nada, a las necesidades del alumnado. Se recomienda, por lo general, una metodología lo más activa y participativa posible, incidiendo en actividades colectivas como el debate, las dinámicas de grupo, los trabajos por equipos, las presentaciones orales, el cine-fórum, la elaboración grupal de productos digitales (blogs, vídeos, etc.), las actividades fuera del aula y extraescolares, así como otras de carácter más individual y personal: reflexiones por escrito, presentaciones en clase, trabajos de investigación, etc. Los instrumentos y herramientas de evaluación, encaminados a la consecución del grado adecuado de las competencias específicas tanto de la materia, como de las competencias clave de Bachillerato, son los siguientes:

a) De observación:

- Observación y valoración de las actividades del alumnado en el aula.

- Revisión de ejercicios y actividades.

b) De desempeño:

- Trabajos de investigación guiados.

- Cuadernos de clase.

- Cuestionarios.

- Ejercicios interactivos.

- Murales.

- Documentos audiovisuales.

c) De rendimiento:

- Prueba oral.

- Pruebas escritas. Es aconsejable que en las distintas pruebas escritas a lo largo del curso se evite la memorización de los saberes y se prime la capacidad de relacionar, establecer diferencias y semejanzas entre los distintos saberes, la definición de conceptos básicos, los comentarios de textos, el análisis de imágenes y la resolución de dilemas morales.

- Pruebas tipo test con distinto formato.

CRITERIOS DE CALIFICACIÓN DEL APRENDIZAJE DEL ALUMNADO. La evaluación del alumnado, según las pautas establecidas, se cuantificará, a juicio del profesorado, en una calificación concreta al final de cada trimestre. Esta calificación podrá ser de: insuficiente (1, 2, 3, 4), suficiente (5), bien (6), notable (7,8) o sobresaliente (9,10). Cada profesor o profesora explicará la ponderación de las calificaciones y de los saberes básicos (en base a los apartados anteriores y del grado de consecución de las competencias específicas de la materia y de las competencias clave de etapa) al alumnado al principio de cada curso, y los justificará en cuanto a su aplicación concreta en los periodos de revisión de las calificaciones y a petición del alumnado que demanden dicha revisión. Para obtener una valoración positiva, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

Calidad. Calidad entendida como la realización de producciones (orales o escritas) con buena expresión sin incurrir en errores espaciales, temporales, estéticos, etc., o confusiones de características, de causa/consecuencia, de hecho/opinión, de verdadero/falso, pros/contras, etc. que permitan comprobar el grado de desempeño competencial aplicado a la explicación de aspectos filosóficos, éticos y psicológicos respondiendo al qué, dónde, cuándo, quién, por qué o para qué, empleando vocabulario específico de la materia y dando muestras de la aplicación del pensamiento crítico en aspectos básicos como la interconexión, evolución y complejidad de dichos aspectos y la reflexión sobre ellos.

Originalidad. La originalidad consiste en la creación de un producto (oral o escrito) con señas propias y supone expresar lo aprendido a partir del uso de fuentes de información serias. La reelaboración de la información de esas fuentes debe servir para comprobar la madurez y la asunción de los saberes básicos como un discurso propio y seguridad en la expresión.

Puntualidad. La puntualidad en la entrega de los productos en tiempo y forma, sean pruebas escritas o tareas, es el criterio mínimo exigido para garantizar la igualdad entre el alumnado y evitar plagios y fraudes similares. El retraso en las entregas se podrá penalizar hasta con el 70% de rebaja de la calificación.

Ortografía: Cada falta de ortografía será penalizadas con - 0,25 puntos en la calificación final de las distintas pruebas escritas y trabajos (murales, documentos audiovisuales, cuaderno y ejercicios) hasta un máximo de - 2 puntos.

Plagio: Es importante recordar que en caso de plagio de los productos elaborados por el alumno (comentarios, disertaciones, pruebas escritas, trabajos de investigación, etc.), conllevará la expulsión de una prueba escrita o el rechazo de una entrega de tareas, y equivaldrá a una calificación de cero (o la menor puntuación que permita la plataforma de gestión de notas o en la Plataforma Educativa Rayuela). Todo ello sin perjuicio de las medidas disciplinarias recogidas en las normas de convivencia del instituto y documentos asimilables al Reglamento de Organización y Funcionamiento. Este criterio se aplicará de la misma manera en el caso de presentaciones o exposiciones orales y productos similares.

Ausencias: Las ausencias o retrasos justificados comprenden enfermedades diagnosticadas por certificado, fallecimientos o situaciones familiares graves (viajes o circunstancias similares no tendrán la consideración de faltas justificadas). La ausencia a cualquier prueba (o la superación del límite de entrega o defensa de un trabajo) deberá ser debidamente justificada en los tres días posteriores a la reincorporación a la actividad académica normal. El profesor o profesora fijará una nueva fecha de examen o de entrega a la mayor brevedad posible con el fin de no dilatar en el tiempo el registro de la calificación y favorecer el normal desarrollo de la actividad académica del alumnado.

Retrasos. En ningún caso el retraso injustificado en el inicio de un examen dará derecho a disponer de más minutos una vez acabado el tiempo fijado para la realización del examen si el profesor permitiese la realización del examen. Tanto la ausencia injustificada como un retraso injustificado que provoque la negativa del profesor a que el alumno realice la prueba tendrá como calificación un cero (o la menor puntuación que permita la plataforma de gestión de notas o Rayuela). Por último, el alumnado podría perder el derecho a la evaluación continua en un trimestre o durante todo el curso una vez acumulen, por cualquier motivo, un determinado número de ausencias recogidas en el ROF del Centro.

Expulsión: Sobre conductas disruptivas, vejatorias o discriminatorias hacia los demás. 1) Se consideran conductas disruptivas a aquellas en las que un alumno/a no se comporta de manera adecuada si interrumpe de manera reiterada e injustificada al profesor/a o a sus compañeros/as, habla sin respetar el turno de palabra, no presta atención o muestra un desinterés continuo e injustificado por la asignatura, falta el respeto a sus compañeros/as o al profesor/a o no colabora, de manera injustificada, en la realización de las actividades propuestas por el profesor o profesora de la materia. 2) Cualquier conducta que implique una actitud vejatoria o discriminatoria hacia los demás conllevará una penalización inmediata, así como la comunicación del hecho a jefatura de estudios y a la familia del alumno/a.


Dependiendo de la gravedad de la conducta, el profesor o profesora podrá amonestar al alumno o alumna con un negativo (- 0,25 puntos), con un parte de disciplina, dependiendo de la gravedad de la falta, lo cual podría consignarse como parte de la calificación proporcional del alumno/a en relación con la evolución de su actitud durante las actividades lectivas, tal como aparece más arriba.

Calificación: Para obtener la calificación de cada evaluación, se tendrán en cuenta las siguientes ponderaciones:



Criterios de evaluación

Ponderación

Instrumentos


Criterios C1.1., C3.1., C3.2., C4.1. y C6.2.

85%

Cuestionarios.

Ejercicios interactivos.

Prueba oral.

Pruebas escritas.

Pruebas tipo test con distinto formato.


Criterios C1.2., C2.1., C4.2., C5.1., C5.2., C7.1. y C7.2.

10%

Trabajos de investigación guiados.

Murales.

Documentos audiovisuales.


Criterio C2.2. y C6.1.

5%

Revisión de ejercicios y actividades.

Observación y valoración de las actividades. Cuadernos de clase.




A efectos generales de ponderación de todos los instrumentos de evaluación y salvo concreción del profesorado en su programación de aula, las ponderaciones serán: Las pruebas escritas y orales se evaluarán 0 a 10 sobre el 100% de la suma de los valores de las preguntas o ejercicios que constituyan la prueba.

Las tareas y el resto de instrumentos se evaluarán 0 a 10 sobre el 100% de la suma de los valores de las partes que constituyan la prueba. Cada profesor o profesora puede ponderar los diferentes instrumentos de evaluación dentro de este apartado de tareas como disponga en su programación de aula. En caso de tareas simples o de uso de rúbricas, se recomienda aplicar una escala de valores equivalente a la ponderación que expresa la tabla siguiente:



0 No hecho o similar

0%


1 Hecho incompleto

33%



2 Hecho suficiente/bien

66%


3 Hecho muy completo

100%




Así mismo, en caso de evaluación insuficiente o bajo petición del alumno/a o su familia, el profesor o profesora establecerá las pautas específicas que el alumnado deberá seguir para el logro del nivel exigido.

Truncamientos y redondeos. A la calificación de la primera, segunda y tercera evaluaciones se le aplicará truncamiento por la unidad a aquellas calificaciones inferiores a 7 en la consignación en Rayuela. A la calificación de la convocatoria ordinaria de evaluación se le podrá aplicar redondeo a la unidad a las calificaciones superiores a 5 a criterio del profesor o profesora.

Calificación final. La calificación de la convocatoria ordinaria de evaluación se obtendrá por la media aritmética de los registros de todo el curso recogidos por los instrumentos de evaluación según las ponderaciones señaladas con anterioridad en los criterios de evaluación.

Ponderación de pruebas escritas finales y/o convocatoria extraordinaria de evaluación. En caso de pruebas finales o convocatoria extraordinaria de evaluación, el alumnado deberá obtener una calificación del 50% del valor en cada uno de los apartados de los que conste la prueba para calcular la media aritmética de la nota final. De no darse esta condición, el resultado no podrá ser de “5”. En el caso de que la media aritmética supere el 5, se aplicará truncamiento por la unidad para consignar la nota en la Plataforma Educativa Rayuela.

Recuperaciones y subidas de nota. Con carácter general, la evaluación de cada criterio de evaluación es independiente. En caso de evaluación negativa en todos o alguno de los criterios de evaluación, el alumno o alumna tendrá que dar cuenta de las actividades y trabajos que el profesorado considere oportuno (habitualmente, todas las desarrolladas durante el trimestre o curso) y/o la realización de una prueba de recuperación que el profesorado disponga. En el último mes del curso se hará una prueba o ejercicio de recuperación final referida a los criterios de evaluación recogidos con el instrumento de pruebas escritas de los tres trimestres. Estas pruebas deben tener una exigencia similar a las pruebas llevadas a cabo a lo largo del curso con objeto de no perjudicar al alumnado que ha superado el curso previamente y cuyo rendimiento se ha comprobado a lo largo de todo el curso. La posibilidad de las subidas de nota estará basada en la realización de la misma prueba o ejercicio de recuperación final referida a los criterios de evaluación recogidos con el instrumento de pruebas escritas de los tres trimestres, cuya calificación obtenida quedará reflejada en la calificación final del curso. Dicha prueba no supone perjuicio para el alumnado que se presente, que mantiene en todo momento la calificación obtenida durante el curso.

La convocatoria extraordinaria tendrá las mismas características que la prueba o ejercicio de recuperación final y se tendrá en cuenta las ponderaciones indicadas en el punto anterior. En cualquier caso, el profesor o profesora podrá realizar pruebas más elaboradas (con ejercicios opcionales) o proponer actividades evaluables con objeto de elevar la calificación de estas pruebas finales y extraordinarias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por su comentario en este blog educativo! Antes de ser publicado, su comentario será revisado por un moderador.