1. Vida y obra.
José Ortega y Gasset (Madrid, 1883 - 1955) fue el filósofo y ensayista español más influyente del siglo XX. Tras formarse en Alemania, regresó a España con el firme propósito de modernizar y "europeizar" el país. En 1910 obtuvo la Cátedra de Metafísica en Madrid, convirtiéndose en el gran faro intelectual del Novecentismo y la Generación del 14.Su pensamiento se articuló en torno a dos conceptos revolucionarios: el perspectivismo (la verdad absoluta no existe de forma aislada, sino que se compone de la suma de múltiples puntos de vista válidos) y la razón vital o raciovitalismo (la vida misma es la realidad radical y el filtro fundamental para entender el mundo). Además, ejerció una colosal labor de difusión cultural al fundar en 1923 la célebre Revista de Occidente.
Políticamente, participó activamente en la proclamación de la Segunda República Española en 1931 y fue elegido diputado, aunque pronto se apartó de la vida pública desencantado por la radicalización del ambiente. El estallido de la Guerra Civil en 1936 lo forzó a un amargo exilio por Europa y América. Regresó a España en 1945, donde el régimen franquista le impidió volver a la universidad, por lo que continuó enseñando de forma independiente en su propio Instituto de Humanidades hasta su fallecimiento en Madrid en 1955.
Su producción literaria destaca por una inmensa calidad expresiva, bajo la premisa de que "la claridad es la cortesía del filósofo". Entre sus obras fundamentales destacan:
- Meditaciones del Quijote (1914): Donde acuña su tesis central: “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”.
- España invertebrada (1921): Un severo diagnóstico sobre la desarticulación política y social de la nación.
- El tema de nuestro tiempo (1923): El libro donde expone el desarrollo de su teoría de la razón vital.
- La rebelión de las masas (1929): Su obra cumbre internacional, donde advierte sobre la llegada del "hombre-masa", el conformismo social y el peligro inminente de los totalitarismos europeos.
- ¿Qué es filosofía? (curso en 1929, publicado en 1957): Una obra fundamental que nace de las lecciones universitarias que impartió tras dimitir de su cátedra en protesta contra la dictadura de Primo de Rivera. En ella define la filosofía como un "conocimiento del Universo" que surge de una necesidad vital humana, y consolida la idea de que vivir es encontrarse en el mundo y decidir qué hacer a cada momento.
- Historia como sistema (1941): Ensayo escrito en el exilio donde evoluciona hacia la razón histórica, afirmando que el ser humano no tiene una naturaleza fija, sino que es constitutivamente su propia historia.
2. El problema antropológico y metafísico.
2.1. La vida, realidad radical.
Para José Ortega y Gasset, la vida no es un concepto puramente biológico ni una abstracción mística, sino la realidad radical. Esto significa que la vida es la realidad primordial y el escenario donde se apoyan y cobran sentido todas las demás realidades, como la ciencia, la política, el arte o la propia filosofía. Nada puede existir para el ser humano si no se da primero dentro de su propia experiencia viviente.
Al definir la vida de esta manera, Ortega rompe con los dos grandes modelos filosóficos de su época: el racionalismo y el vitalismo irracional. Por un lado, critica al racionalismo tradicional porque consideraba la razón como algo puro, frío y abstracto, completamente alejado de la experiencia humana real. Por otro lado, rechaza el vitalismo extremista que exaltaba los impulsos biológicos y los sentimientos mientras despreciaba el intelecto. Como alternativa, Ortega propone el raciovitalismo y la razón vital, argumentando que la razón no es algo ajeno a nosotros, sino una función puramente humana y un instrumento que está al servicio de la vida. Pensamos porque lo necesitamos para sobrevivir, orientarnos y resolver los problemas cotidianos.
Para comprender la vida como realidad radical, Ortega describe una serie de atributos fundamentales que la componen. El primero es que vivir es encontrarse en el mundo, lo que implica que el individuo no es un ser aislado, sino que coexiste de forma inmediata con su entorno. A esto se suma que la vida es, al mismo tiempo, fatalidad y libertad. Nos viene dada sin que lo hayamos pedido y en una circunstancia fija que no elegimos, pero dentro de ese escenario estamos obligados a decidir constantemente qué hacer con ella. La circunstancia es el mundo en el que nos hallamos, y que adquiere significado por el sujeto que se sitúa en ella. Así, por sí misma no es nada; es la vida humana la que le da sentido.
El mundo no es una realidad determinada de forma absoluta, sino que se nos presenta como perspectiva; es decir, desde puntos de vista diferentes. El mundo es una pluralidad de perspectivas de lo real. Cada perspectiva está relacionada con una circunstancia en la que se sitúa un sujeto.
Para José Ortega y Gasset, la verdad total y absoluta se alcanza mediante la suma de todas las perspectivas individuales y vitales.
Otro atributo esencial es el proyecto. A diferencia de las cosas materiales que ya están completamente terminadas, el ser humano es un proyecto abierto; vivimos mirando al futuro y lo que decidimos hoy depende de lo que deseamos llegar a ser mañana. Finalmente, Ortega nos recuerda que la vida es intransferible, lo que significa que nadie puede pensar, sufrir ni tomar decisiones en nuestro lugar, obligando a cada individuo a asumir la responsabilidad total de su propia existencia.
En resumen, lo que da sentido a lo real es la vida humana; de ahí que mi vida sea la realidad radical, que se define con la famosa afirmación de Ortega: "Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo".
2.2. Razón vital e histórica.
Para José Ortega y Gasset, la razón vital y la razón histórica no son dos teorías separadas, sino la evolución natural de un mismo pensamiento. Ambas surgen para superar las limitaciones de la razón matemática y física tradicional, la cual servía para explicar la naturaleza inanimada pero fracasaba por completo al intentar comprender los asuntos humanos.
La razón vital es el punto de partida. Ortega defiende que el ser humano no posee una razón pura y abstracta, sino una razón que está arraigada a la vida. Pensamos porque nos encontramos perdidos en el mundo y necesitamos el intelecto como una herramienta de supervivencia para orientarnos y resolver problemas prácticos. Por lo tanto, la razón es solo una función más de la vida, y su objetivo principal es ayudarnos a navegar en nuestra circunstancia inmediata. Vivir es decidir continuamente qué vamos a hacer en el momento siguiente, y para esa toma de decisiones necesitamos la razón vital.
Sin embargo, Ortega se da cuenta de que la vida humana no ocurre en el vacío, sino en el tiempo. El ser humano no tiene una naturaleza fija e inmutable como las piedras o los animales; lo que el ser humano tiene, en cambio, es historia. Aquí es donde la razón vital se convierte necesariamente en razón histórica. Para comprender a un individuo o a una sociedad actual, no basta con analizar su presente, sino que es obligatorio descubrir el camino que los ha llevado hasta ahí. El pasado no es algo que ya no existe, sino que está vivo en el presente en forma de experiencia acumulada, prejuicios, instituciones y creencias.
La razón histórica es, por lo tanto, el instrumento definitivo para entender al ser humano. Consiste en comprender las acciones de los hombres descubriendo el drama, los proyectos y las decisiones previas que las originaron. Mientras que las ciencias naturales explican las cosas buscando sus causas físicas, la filosofía de Ortega busca comprender la vida humana reconstruyendo su historia. Al final, el ser humano es un proyecto que se va haciendo a lo largo del tiempo, y solo a través de la razón histórica podemos dar sentido a lo que somos hoy.
Actividad 1: Visualiza el siguiente resumen del pensamiento de Ortega y Gasset:
3. María Zambrano: Razón poética.
María Zambrano Alarcón (Vélez-Málaga, Málaga, 22 de abril de 1904-Madrid, 6 de febrero de 1991) fue una filósofa, intelectual y ensayista española.Su extensa obra, entre el compromiso cívico y el pensamiento poético, no fue reconocida en España hasta el último cuarto del siglo XX, tras un largo exilio. Ya anciana, recibió los dos máximos galardones literarios concedidos en España: el Premio Príncipe de Asturias en 1981 y el Premio Cervantes en 1988, siendo la primera mujer en recibirlo.
La relación de María Zambrano con José Ortega y Gasset fue la de una discípula brillante que transformó radicalmente el legado de su maestro. Zambrano fue una de las alumnas más destacadas de la Escuela de Madrid, liderada por Ortega, de quien heredó la necesidad de superar el racionalismo idealista europeo.
La razón poética es el método filosófico creado por la pensadora española María Zambrano en 1939. Nace como una crítica a la racionalidad occidental, la cual consideraba demasiado rígida, fría y abstracta. A ojos de la autora, el racionalismo tradicional terminó por despojar a la vida de su misterio, sus emociones y su temporalidad.
Para solucionar esta crisis, Zambrano propone una reconciliación definitiva entre la filosofía y la poesía. No busca eliminar el pensamiento lógico, sino transformarlo en una razón que no domine ni posea las cosas, sino que las comprenda desde la sensibilidad. Es un método que propone "pensar desde las entrañas" para dar voz a todo aquello que la lógica ignora: los sueños, el sufrimiento, el tiempo y lo sagrado.
En lugar de usar silogismos o conceptos cerrados, la razón poética avanza mediante metáforas y símbolos (como la aurora o los claros del bosque). Es un saber integrador que une la claridad del pensamiento con la fluidez de la vida, invitando a una actitud de escucha, lentitud y contemplación profunda ante la realidad.
Bibliografía:
• Adelina Sarrión: Textos de Filosofía. Madrid: Anaya. 2017.




