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jueves, 2 de julio de 2026

2º de Bachillerato: TEMA 14. EL DESARROLLO DEL FEMINISMO.


 1. El problema antropológico, ético y político de Simone de Beauvoir. 

Simone de Beauvoir (1908–1986) fue una filósofa existencialista, escritora y activista francesa, figura clave de la emancipación femenina y madre del feminismo moderno. De mente brillante, estudió en la Sorbona y compartió su vida y proyecto intelectual con el filósofo Jean-Paul Sartre en una célebre relación libre. Comprometida con las causas de izquierda y la lucha por los derechos humanos, combinó la docencia y el activismo con una prolífica carrera literaria enfocada en la libertad y la justicia social.
 
Su obra cumbre es El segundo sexo (1949), un ensayo fundamental del feminismo que desmonta los roles de género con su célebre tesis: "No se nace mujer: se llega a serlo".  

El pensamiento de Simone de Beauvoir es un sistema continuo donde la definición del ser humano determina su moral y exige una acción transformadora en la sociedad.
 
En el problema antropológico, Beauvoir parte del existencialismo para defender que la existencia precede a la esencia. El ser humano carece de una naturaleza fija; es pura libertad, indeterminación y proyecto que se construye a través de sus decisiones. Al aplicar esto a las mujeres en El segundo sexo, acuña la célebre frase "No se nace mujer: se llega a serlo". Con ella explica que el género no es un destino biológico o psicológico, sino un producto cultural. Históricamente, el varón se ha erigido como el Sujeto absoluto y esencial, mientras que la mujer ha sido relegada a la condición del Otro, lo inesencial y el objeto, negándosele su capacidad de trascendencia.
 
Esta antropología fundamenta su problema ético. Beauvoir rechaza los valores absolutos y sitúa la raíz de la moral en la paradoja humana: somos a la vez sujetos libres y objetos limitados por el mundo. Al no haber Dios ni leyes eternas, el individuo es responsable de sus actos. Sin embargo, la autora advierte que la libertad no es abstracta, sino que está situada en condiciones materiales concretas. Además, postula que la libertad es interdependiente: nadie puede ser verdaderamente libre si su autorrealización se consigue a costa de la opresión de los demás, por lo que el compromiso moral exige buscar la libertad universal.
 
Finalmente, el problema político es la consecuencia inevitable de su ética. Si la libertad propia depende de la ajena, la pasividad ante la injusticia se convierte en complicidad. Beauvoir denuncia que la opresión de las mujeres y de los pueblos colonizados no es un hecho natural, sino el resultado de estructuras políticas, jurídicas y económicas como el patriarcado y el capitalismo. La emancipación no se logra mediante el esfuerzo individual aislado, sino a través de una acción colectiva y militante. La política de Beauvoir es una llamada a la revolución y a la transformación radical de la sociedad para destruir las instituciones que hunden a los seres humanos en la inmanencia y les impiden ser dueños de su propio destino.
 

 

 2. El problema antropológico, metafísico y político de Judith Butler. 

Judith Butler (Cleveland, 1956) es una de las filósofas más influyentes del mundo, conocida como una de las mentes fundadoras de la teoría queer y un referente clave de la filosofía política y los estudios de género contemporáneos. 
 
Nació en el seno de una familia judía. Estudió en la Universidad de Yale, donde se doctoró en Filosofía en 1984. Desde 1993 ejerce como profesora de la cátedra Maxine Elliot de Retórica, Literatura Comparada y Estudios de la Mujer en la Universidad de California en Berkeley. Además de su carrera académica, destaca por su militancia política activa. Ha liderado movimientos internacionales por los derechos LGBTQ+, la igualdad social, el pacifismo y la crítica a la violencia de Estado.
 
Su producción bibliográfica ha revolucionado las ciencias sociales con un enfoque posestructuralista:
  • El género en disputa (1990): Su obra cumbre y fundacional de la teoría queer. Sostiene que el género no es biológico, sino una performatividad, es decir, una serie de actos repetidos impuestos socialmente. 
  • Cuerpos que importan (1993): Profundiza en su tesis anterior. Argumenta que el sexo biológico tampoco es una realidad natural, sino una construcción discursiva moldeada por el poder.
  • Vida precaria (2004) y Marcos de guerra (2009): Libros en los que traslada su filosofía hacia la ética y la geopolítica global. Introduce la idea de la vulnerabilidad compartida y critica cómo el poder decide qué vidas merecen ser protegidas y lloradas.
  • La fuerza de la no violencia (2020) y ¿Quién teme al género?: Ensayos recientes enfocados en la resistencia civil, la solidaridad y la defensa de la diversidad frente al auge global de discursos reaccionarios.


El pensamiento de Judith Butler revoluciona las teorías contemporáneas del género, el poder y la justicia. Su propuesta conecta cómo entendemos el cuerpo y la identidad con la resistencia frente a la violencia institucional y del Estado.
 
En el problema antropológico y metafísico, Butler destruye la idea de que exista una esencia humana o un sexo natural previo a la cultura. Para la autora, tanto el género como el sexo son construcciones metafísicas falsas. Introduce el concepto de performatividad: el género no es lo que uno es, sino lo que uno hace a través de la repetición constante de gestos, discursos y actos impuestos por la sociedad. No hay un "yo" original detrás de la máscara; la identidad se produce mediante el propio lenguaje y la norma social. Esto la lleva a plantear la ontología de los cuerpos precarios. El ser humano no es un individuo aislado, sino un ser fundamentalmente vulnerable, interdependiente y expuesto a los demás desde su nacimiento. 
 
Para Judith Butler, la performatividad es el proceso mediante el cual el género no es una esencia interna ni un dato biológico, sino una identidad fabricada a través de la repetición constante de actos. El género no es lo que uno es, sino lo que uno hace. Butler rompe con la idea tradicional de que nacemos con un sexo biológico y luego expresamos un género. Sostiene que no existe un "yo" previo que decide cómo actuar; al contrario, es la propia actuación repetida de gestos, vestimentas, discursos y conductas la que produce la ilusión de que el género es natural. Esta repetición está impuesta y vigilada por la sociedad a través de la heteronormatividad obligatoria, que castiga a quienes se desvían de la norma. 
 
Esta concepción del cuerpo conecta directamente con su problema político. Si la identidad se construye mediante normas, el poder político decide qué vidas son consideradas humanas y cuáles no. Butler analiza cómo los Estados y los sistemas hegemónicos trazan fronteras que definen las vidas dignas de duelo y las vidas sacrificables o invisibles (como las comunidades LGBTQ+, los migrantes o las víctimas de guerras periféricas). Frente a esta violencia discursiva y física, su política no busca la asimilación dentro del sistema, sino la subversión y la resistencia. Al alterar y parodiar las normas de género y los discursos de poder, se abren espacios de libertad. En sus escritos más recientes, esta política se traduce en una defensa de la colectividad y la no violencia activa, donde los cuerpos excluidos se unen en el espacio público mediante la alianza y la asamblea para exigir derechos y derribar las estructuras que los marginan. 

miércoles, 28 de junio de 2023

4º ESO: TEMA 7. LA ACCIÓN MORAL Y LOS VALORES.

7.1. Ser y deber ser. Normas, valores y sistemas morales. La diferencia entre moralidad, legalidad y normas cívicas.

 
La palabra moral deriva del término latino mos, que significa “costumbre”. El conjunto de mores, costumbres, constituye la moral de un pueblo o de un grupo social. Así pues, podemos definir el término moral como el código de normas o valores que regulan la acción individual y colectiva que se considera correcta. La mayor parte de nuestras acciones se basan en las costumbres y, con ello, no debemos detenernos a cada momento para determinar cuál debe ser nuestro comportamiento en cada caso.
 
Por su parte, la palabra ética deriva del término griego ethos, que significa carácter. La ética es una disciplina filosófica que se encarga de reflexionar acerca de los principios de la moral, esto es, qué acciones son morales y cuáles no, ya que no somos únicamente seres pensantes, sino que también deseamos cosas. Permite discernir entre lo que está bien y lo que está mal a partir de la práctica en base a la repetición de actos. Así pues, el objetivo de la ética es el que individuo genere un "buen carácter", esto es, ser virtuoso (Aristóteles define la virtud como la excelencia (en griego, areté)).
 
 
 
La relación que se establece entre estos dos conceptos es evidente, dado que los hábitos o costumbres que tenemos determinan nuestro carácter o personalidad, y que este, a su vez, acaba por condicionar nuestras acciones concretas. Así, por ejemplo, quien tiene por costumbre o hábito actuar de forma responsable termina por tener un carácter o personalidad juiciosa. Y este carácter, a su vez, hace más probables en esa persona las acciones juiciosas que las insensatas. 
 
 
 
 
 
Entre los múltiple problemas éticos que existen actualmente (Problemas ecológicos, cuestiones de bioética, la globalización, la tensión felicidad y justicia, entre otros) vamos a centrar nuestra atención en uno de ellos: moralidad y legalidad. La moral y los derechos están relacionados, ya que regulan las acciones en una comunidad. Sin embargo, cada una de ellas presentan características propias: la moral es autónoma (la propia conciencia impone las normas) y requiere la adhesión interior y el convencimiento personal, que cuando no actuamos en base a nuestros principios morales nos crea remordimientos y arrepentimiento por lo realizado; por su parte, el derecho (la ley) es heterónomo (las leyes están impuestas por una entidad exterior al individuo) y exigen un cumplimiento externo, ya que si desobedecemos nos pueden castigar.
 
 
 
7.2. La diversidad de valores y el debate en torno al relativismo. La posibilidad de una ética universal de mínimos. Diversas propuestas y teorías éticas. Los derechos humanos como proyecto ético.

 
Veamos algunas de las teorías éticas que han sido más relevantes en la tradición filosófica occidental. 
 
a) Intelectualismo moral. 
En base a esta teoría, conocer el bien es hacerlo: solo actúa inmoralmente el que desconoce en qué consiste el bien. El representante más destacado de esta teoría fue el filósofo griego Sócrates (siglo V a.C). Para él, no solo el bien es algo que tiene existencia objetiva y validez universal, sino que, además, al ser humano le es posible acceder a él. Así, por tanto, solo el que sabe qué es la justicia es justo. Para Sócrates no hay personas malas, sino ignorantes, esto es, que desconocen lo que es el bien; dado que, si conocieran lo que es el bien, lo harían. 
 
📌Actividad 1: ¡Juguemos a salir del laberinto filosófico! Wordwall sobre Sócrates
 
 

viernes, 11 de marzo de 2022

This is Philosophy: Simone de Beauvoir

Simone Lucie Ernestine Marie Bertrand de Beauvoir (París, 9 de enero de 1908-ib., 14 de abril de 1986) fue una filósofa, profesora y escritora francesa.Fue una activista feminista. Escribió novelas, ensayos, biografías y monografías sobre temas políticos, sociales y filosóficos. Su pensamiento se enmarca en la corriente filosófica del existencialismo y su obra El segundo sexo se considera fundamental en la historia del feminismo.​ Fue pareja del también filósofo Jean-Paul Sartre.

Visualiza el siguiente documental: ​https://www.rtve.es/play/videos/this-is-philosophy/simone-beauvoir/6392858/

miércoles, 30 de octubre de 2019